En un almacén común y corriente un vendedor que debe pagar arriendo, empleados, seguro social y prestaciones, le gana a cada artículo que vende, el 30%, un taxista que compra un carro de servicio público, sumando lo que debe pagar de cupo, debe sacar de su bolsillo la suma de cincuenta millones de pesos (25.000 dólares) para conseguir la rentabilidad de un millón doscientos mil pesos sumando su mano de obra. Si una persona invierte dos millones de pesos en un banco, en un CDT a un promedio de un 2.0% mensual de rentabilidad, ganará al mes 8.600 pesos (4.3 dólares), a eso le debemos restar la inflación, por que su dinero cuando lo saque del banco, no tendrá el mismo valor adquisitivo que tenía hace un año.
La videorockola, un negocio lucrativo!. Una videorockola que se deja en un bar, taberna, billar etc, sin tener que pagar prestaciones sociales, ni salud; sólamente se le hace un mantenimiento preventivo cada mes, de vente mil pesos. Contradictoriamente observamos que la gente que vive de las videorockolas, se queja todo el tiempo diciendo: “El negocio está malo”, sólo, para que no entre mas gente al negocio.
Nuestro país curiosamente, entre mas dinero tiene, mas problemas de violencia vive, no nos remitamos al boom de la cocaína, vamos con el producto por el cual nuestro país entra a la esfera internacional del comercio, el “café”. Este se empezó a cosechar y comerciar a gran escala en el año 1900 que coincide justamente con el periodo que los historiadores llaman “la violencia”.
La videorockola no se iba a escapar de este fatal designio de intrigas, mafias locales, mafias institucionales, todos queriendo monopolizar el negocio, guardando el secreto mejor guardado, la gallina de los huevos de oro. Pero no sólo fueron las disputas entre los nuevos ricos “los rockoleros”, lo que le dio un clima de disputa. El negocio se enfrenta a otra dificultad mucho más temible; la ignorancia de “los derechos de autor”.
La videorockola usufructúa por las canciones que ejecuta. Las entidades que custodian los derechos del autor, del compositor, productor y cantante, recaudan por todo el país sus regalías por emisión y exigen a los dueños de las videorockolas el pago por cada tema que se tiene en ellas.
Pleito sobre las regalias de la musica ejecutada por las videorockolas
Además, se está violando el derecho de autor del creador del software como Windows y muchos programas de Videorockolas que no son respetados por ser hechos por pequeños creadores de software que no tienen el poder para hacer respetar su creación intelectual.
En el año 2004 la policía, liderada por APDIF empieza a hacer los primeros operativos de decomiso por todo el país, recogiendo las videorockolas que no están a paz y salvo con el pago de los derechos de autor.
Esto inicia una disputa legal; se hacen denuncias de las malversaciones de Sayco y Acinpro, quejas de dueños de videorockolas que alegan haber pagado a Sayco y Acinpro, la legalización de sus videorockolas, y continúan siendo perseguidos por las autoridades de policia.
Hoy en día el tema de la captación de los dineros provenientes de las mas de 50.000 videorockolas en Colombia son el escenario de una grotesca y vulgar riña entre leguleyos y ambiciosos, todo para monopolizar las regalías sobre los derechos de autor, desconociendo la Sentencia C-509 del 2004. Esta modalidad ha ido en detrimento permanente hacia los creadores, quienes al fin de cuentas, se las inventan y los otros las usufructúan.
La presión ejercida sobre las comunidades creativas y productivas, ha dado como resultado la creación de nuevas asociaciones independientes, Como Asomusicol (Asociación de músicos independientes de Colombia), ACCUM (Asociación colombiana de comerciantes y usuarios de la música) y Rockolas music que mediante las rockolas están generando un nuevo canal de difusión de la musica de los artistas nuevos y así evitar pagar las sumas millonarias que cobran las emisoras por pasar una canción.
La videorockola como comunicación independiente, alternativa, ha permitido a muchos nuevos artistas la posibilidad de ser conocidos, escuchados y admirados por el nuevo público que ha desarrollado la cultura de la videorockola.
Ademas la videorockola criolla ha vivido estos últimos años una gran democratización gracias al Internet, donde hay páginas nacionales e internacionales especializadas en videorockolas; venden software, enseñan su fabricación y dan asesoría. Muchas son las personas que han aprendido el “gran secreto”.
En el barrio Tuna Alta de Suba, cantidades de personas hacen los muebles de madera para las videorockolas. En el centro de Bogotá, en la av.19 el sector de los fabricantes de maquinitas de juegos, se han diversificado hacia las videorockolas y hoy en día hay una gran cantidad de almacenes especializados y personas del común que han aprendido a ensamblarlas. Los rockoleros de antaño han tenido que observar como la rockola se ha tornado un producto popular y ha salido del monopolio. En un intento por salvar su economía desmontan de las rockolas de CD y acetato las partes mecánicas para incorporar un computador convirtiendo una rockola mecánica en una videorockola digital.
Hoy en día cada vez son más los que han aprendido a elaborar las famosas videorockolas y estas continúan siendo una forma de subsistencia de muchas familias colombianas, si bien ya no deja el millón de pesos mensual, deja en promedio doscientos mil pesos mensuales excepto en la ciudad de Bucaramanga que para el 2010 aún siguen, las videorockolas produciendo hasta $ 500.000 (quinientos mil pesos) mensuales, lo cual ha hecho que muchos rockoleros de bogotá se desplacen con sus máquinas.
En consecuencia la fabricación se ha expandido y las ganancias se han diversificado en una mayor cantidad de manos que a nadie cae mal. Y cada vez más son los que aprenden.
Existen fábricas de rockolas que ya no usan un computador corriente, como la empresa CanadienseTouchtunes que hace rockolas de 12 cms de espesor. La empresa Rowe al igual que Rock-ola también se han dado a la tarea de diseñar del futuro la rockola de hoy. Wurlitzer continúa la titánica búsqueda de la mejor rockola, la más eficiente, la más liviana, la más armoniosa y perfecta máquina que represente el hogar de la música para el hombre de hoy.
En Colombia se está estudiando la posibilidad de utilizar un disco duro con reproductor de MP3 para reemplazar el computador. Así se disminuirá el precio y se hará más estable y sencilla la Videorockola Gracias que la plataforma de estos reproductores es Linux, el diseño del software para éste reproductor, podrá ser modificado por sus creadores y fabricantes, desarrollando un programa específico para videorockolas. Este deberá contar con las siguientes características:
Detector de créditos
Una Terminal para conectar el monedero
Selección por código numérico
Una de las grandes enfermedades de la Videorockola, es que de ella nos servimos mucho, sin darle, ni aportarle, ni desarrollarle, en ninguna de sus infinitas posibilidades. La enfermedad está tan avanzada, que hoy día encontramos aparatos tan mal ensamblados, que uno no se logra explicar como funcionan y mucho menos como alguien las compra.
El virtuosismo de la videorockola, al permitirnos departir alegre y sanamente al son de la música, es el resultado de la creación, la invención y la innovación de otro ser humano, que en ese instante del disfrute tendemos a olvidar… y es el músico.
He aquí el nuevo camino que nos llevara al futuro incierto.